Cuando, en la hora del patio, mirabas al colegio de al lado, que era el mismo cole solo que separado por una valla, y mirabas a los niños mayores; jamás pensabas que un día ibas a estar allí. Lo veías como algo lejos.
Empezabas primaria y era una nueva etapa en tu vida, la segunda etapa. Eráis, de nuevo, los pequeños del colegio y los profesores eran nuevos. Ahora ya eras mayor, de hecho te trataban de otra forma.. pero da igual, le cogiste cariño a tus profesores y amigos.. Y cuando estabas en sexto veías como alguna que otra profesora sensible se le caían algunas lágrimas cuando gritaban nuestros nombres y subíamos a recoger un pequeño diploma.
Todos te hablaban del instituto como si se tratase de una cárcel donde a nadie le importa nadie. Te pedían que llevaras cuidado que había de todo, que sí peleas etc, pero da igual, tú te aferrabas de nuevo a tus amigos mientras conocías otros nuevos.. Igual que con los profesores: algunos te caían mejor que otros pero tarde o temprano les cogías cariño igualmente..
Y ahora, que estoy a dos semanas de recibir una carta o un correo donde me digan si he entrado a la universidad, es cuando me doy cuenta de que voy a cumplir 18 tacos, y que una vez acabada la carrera tendré 23 y que cuando oposite, probablemente, tendré, calculo así por encima, unos 25 ( ojalá).
Seguramente nadie lea esto, pero me da igual. Gracias a todas las personas que me he encontrado por el camino. Y GRACIAS a tooodos mis profesores!
