Las personas tenemos un corazón, no en sentido biológico (ya sé que tenemos un corazón, pues sin este no podríamos vivir), que nos convierte en buenas personas y nos hace valorar, apreciar y querer las cosas de nuestro entorno, ya sean personas u objetos. El problema es que cuando tenemos tantas cosas acumuladas en nuestra casa nos perdemos, nos volvemos tontos, no nos damos cuenta que lo tenemos hasta que lo perdemos, y a veces ni con esas. Ante esto, nos damos cuenta de que tenemos demasiado y de que los objetos más importantes, los que debemos valorar más por su valor sentimental, están enterrados bajo otros más nuevos, más chulos, más ''moernos''..
Lo curioso, me hace mucha gracia, es que cuando vemos a niños de África o países pobres o subdesarrollados que no tienen nada ( juguetes,etc) y viven felices nos quedamos perplejos, porque tienen lo que más necesitan: el amor de sus padres.
Puede que un nuevo móvil o un Ipod te haga feliz e importante por un momento, pero si tu Felicidad tiene que depender de eso, ¿ vas a estar comprándote uno cada vez que te sientas mal?
Nuestro corazón se cubre de suciedad cuando compramos cosas sin sentido, imposibilitándolos apreciar lo importante. Cuando nos quitemos de encima todo eso que nos estorba empezaremos a ser mejores personas, y todo el cariño que tenemos lo destinaremos a las cosas importantes de la vida.