Lo curioso, es que debido a esta corrupción que ha tenido lugar en el gobierno central y en los pequeños, ha supuesto impagos en los institutos, como supresión de la calefacción o de la luz, pues en algunos centros ya no disponen de ella.
Muchos de mis compañeros se enfurecen cuando oyen a mis profesores decir que nos abriguemos más, que disfrutemos del calor que nos dan las estufas porque dentro de poco ya no tendremos.. Pero hoy, un profesor, con dos cojones, se ha ''sublevado'' ante los alumnos y nos ha dicho que por qué en vez de pensar en qué sería de nosotros si pasamos frío, que aprovechemos (aparte del calor..) la educación que estamos recibiendo, que aunque vayamos a un instituto público, lo estamos pagando indirectamente, que aprovechemos el tiempo y pensemos en los que dan clase sin luz, sin agua, el suelo sin asfaltar y al aire libre.. y con un profesor solamente.
Y es que, en países como África desde que los niños están recibiendo educación lo hacen de manera deplorable, y no lo digo por que sus profesores no sean personas preparadas, sino por las condiciones en las que lo hacen.
Esto debería darnos por pensar en que las personas que de verdad deberíamos cambiar somos nosotros, los alumnos, dar a gracias a nuestros profesores, a todo lo que tenemos, a la vida por estar donde estamos, y a criticar al gobierno, pero cuando nos manifestemos contra ellos no hemos de hacerlo por cuestiones estúpidas (calefacción, luz..) sino por lo que está en juego: nuestro futuro, nuestra esperanza de ser algo más de lo que somos. No queremos perder lo que tenemos. Tampoco queremos perder la luz, pero manifestarnos por eso es una gilipollez. Manifestémonos para que no nos quiten lo que nos ha costado conseguir.
